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Fahrenheit 451 (Alejandro Gómez Yepes)

 

“Era un placer especial ver las cosas consumidas, ver los objetos ennegrecidos y cambiados. Empuñando la manguera de bronce, esgrimiendo aquella gigantesca serpiente que escupía un petróleo venenoso sobre el mundo, sintió que la sangre le golpeaba las sienes y sus manos eran como las de un fantástico director ejecutando todas las sinfonías del fuego y las llamas para destruir los harapos y ruinas de la Historia. Con el simbólico casco numerado -451- sobre su estólida cabeza y los ojos encendidos en una llamarada anaranjada ante el pensamiento de lo que vendría después, abrió la llave, y la casa dio un salto envuelta en un fuego devorador que encendió el cielo del atardecer con colores rojos, negros y amarillos.”

 

De esta sugerente manera comienza “Fahrenheit 451”, novela publicada en 1953. Y es que Ray Bradbury, el autor, en tan sólo 9 días ha logrado escribir una obra literaria que cautiva desde el primer hasta el último instante. Reflexiva pero intensa. Poética y al mismo tiempo realista. Innovadora formalmente pero con un claro mensaje. Futurista y actual simultáneamente. ¿Imposible aunar todo ello? No hay imposibles para la literatura. Todo es factible en los libros.

Si quisiéramos controlar la mente de la sociedad a voluntad, el primer paso sería eliminar la fuente de tan variada multitud de ideas: quememos los libros. No hay porqué pensar cuando podemos disfrutar del placer de la enorme televisión interactiva todas las horas del día que queramos.

Llenemos el tiempo de placeres inmediatos. Nadie charla, observa, pasea ni lee. Se asume que la reflexión lleva a la tristeza y a preocupaciones innecesarias. Todos creen que la felicidad está en esa forma de vida, porque así se les ha presentado, es lo único que han visto, y nunca se han llegado a preguntar si verdaderamente son felices. Es puro conformismo. No habría sentido alguno en intentar buscar la verdad, pues todo es relativo (como dice el capitán, cada autor afirma que él tiene razón y los demás están equivocados).

         En esta sociedad está inmerso Montag con un cargo privilegiado: pertenece al cuerpo de bomberos (que ha visto modificada su anterior función), y como tal ha de quemar todo resto literario que se halle. De ahí viene el título de la obra, pues 451 grados fahrenheit (233º C) es la temperatura a la cual el papel arde.

Ray BradburySin embargo, un encuentro con una “inadaptada social”, que aparenta ser más feliz que ninguna otra persona que antes hubiera conocido, le lleva a pensar. Cae así, de forma asfixiante, en la cuenta de lo absurdo y vacuo que es todo, empezando por su propia vida.

 

La obra está repleta de mensajes que nos asaltan con una claridad devastadora, nos ponen delante de los ojos lo realmente inhumanos y erróneos que son pensamientos que resultan actualmente (y en muchos casos también fueron) mayoritarios. No lo hace con razonamientos metafísicos profundos, sino que el autor nos presenta los hechos con su crudo realismo, y el propio sentido común del lector le hace ver la falsedad de los planteamientos.

La quema de libros no es algo novedoso. Ha sido una realidad en el pasado. Pero, de todas formas, no hay mucha diferencia entre quemarlos y dejarlos apartados en un rincón, que es a lo muchos tienden.

Son muchos, también, los que creen que la libertad y la felicidad están en satisfacer sus apetencias en cada momento, con placeres inmediatos. Esta historia pone de manifiesto como de esta forma nos esclavizan las pasiones, suprimiendo así la libertad; y como estas vidas vacías carecen del más mínimo atisbo de felicidad (dos de los personajes fundamentales de la novela toman la decisión de morir, a pesar de seguir plenamente la corriente de la sociedad).

Aparece el desprecio a los hijos (se desentienden de ellos en cuanto pueden), un egoísmo exacerbado (la “motivación” de sus vidas es su propio placer), matrimonios sin sentido (el egoísmo no deja cabida al amor), materialismo, superficialidad, consumismo (la única preocupación de la esposa del protagonista es usar como TV una pared más), capitalismo, totalitarismo (afán de controlar las ideas de los ciudadanos, y eliminar al que discrepa), lo absurdo y denigrante de los reality shows (persecuciones y muertes en directo)…

En definitiva, de lectura imprescindible. Entretenido y, ante todo, reflexivo.

 

 

Enlaces:

http://www.espejosdelarueda.org/article154.html

http://es.wikipedia.org/wiki/Fahrenheit_451

http://www.telepolis.com/cgi-bin/web/DISTRITODOCVIEW?url=/1609/doc/galerialibros/farenheit451.htm

http://www.libros.ciberanika.com/letras/b/p00116.htm

http://www.zonalibre.org/blog/zahir/archives/039445.html

 

 

 

 

 

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