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Hola Alex.
Me parece muy bueno tu artículo, pero lamentablemente
no estoy muy de acuerdo con lo que expones en la primera mitad del mismo.
Vayamos al grano: imagínate que sustituyes en el
ejemplo del “vaso de leche” las palabras “caliente” y “frío” por “bien” y “mal”,
respectivamente. Y en vez de discutir sobre la temperatura del líquido, vamos a
tratar de discernir la moralidad del aborto.
-Un cristiano diría: “Está mal, porque la vida
comienza en el instante mismo de la concepción, con lo cuál estaríamos
cometiendo un vil asesinato”
-Un proChoice argumentaría:
“Está bien, ya que al no haber nacido todavía, esa criatura no puede ser
considerada persona”
-Y un relativista concluiría: “No está ni bien, ni
mal, ya que sólo depende de lo que piense cada persona. Que cada uno actúe como
quiera”
Llegados a este punto, tu argumento se vuelve contra
ti. Porque no se puede considerar que las dos percepciones (cristiano y proChoice) nos ayuden a aumentar nuestro conocimiento sobre
la verdad del aborto. Es más, una implica la negación de la otra, son
mutuamente excluyentes, sólo hay una que es verdadera, es necesario elegir.
En el ejemplo del “vaso de leche” los dos puntos de
referencia escogidos (26ºC y 15ºC)
eran legítimos, pero no es así en nuestro caso (la vida empieza en un momento
concreto y no en otro). Porque para juzgar la bondad o la maldad de un acto
sólo hay un punto de referencia correcto, que es el de la naturaleza humana.
Cualquier otro es falso y nos aleja de la verdad.
Como resultado de todo esto, tu argumento resulta
inefectivo para combatir al relativista su afirmación, que de todas formas, es
falsa. En conclusión, pienso que el argumento que esgrimes patina cuando nos metemos
en el terreno de los juicios morales (que por cierto, es donde un relativista
pone el énfasis), o incluso puede ayudar a defender el relativismo.
Un saludo y mucho ánimo.
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