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Hola de nuevo, Alex.
Quería fijarme en este párrafo de tu respuesta:
“Ciertamente, hay juicios (me refiero a situaciones
en las que se juzga si algo es de una manera u otra) en los que una alternativa
y otra se excluyen mutuamente, pero esto es así sólo cuando nos hemos puesto de
acuerdo en el significado de las palabras que estamos empleando. Por eso
escribo en un momento dado del artículo “Hemos de evitar esta falacia
definiendo lo que queremos juzgar basándonos en ideas objetivas”. Antes de
debatir algo, siempre hemos de cumplir esta premisa. Y una vez que la
cumplimos, lógicamente las alternativas se contradicen, por tanto sólo una
puede ser cierta, y así estamos en condiciones de decantarnos por una de ellas (y
no antes). Esto es lo que ocurre en el caso de la discusión sobre si el feto es
o no una persona, o en el siguiente ejemplo (supongamos que X e Y hablan de las
mismas circunstancias, y coinciden en su definición de cada una de las palabras
que usan):
-Ciudadano X: “Matar a una persona está
mal”
-Ciudadano Y: “Matar a una persona está
bien”
-Relativista: “Matar a una persona no está
bien ni mal”
Sólo cabe una solución, tal y como debe
ser. Por ello estas condiciones son a las que debemos aspirar siempre en
nuestras deliberaciones”.
Es en este ejemplo (que tan acertadamente
has escogido) dónde precisamente un relativista usaría la teoría de la
relatividad para justificar su postura, al contrario de como tú dices.
Me explico: El relativista situaría el
punto de referencia que define una cosa como buena o mala en la propia
subjetividad de la persona. Es decir, cada persona sería un punto de referencia
a la hora de discernir el mal o el bien. Por tanto, haciendo uso de la teoría
de la relatividad, diría que “matar a una persona no está ni bien ni mal,
porque depende del punto de referencia que escojamos (lo que piensa cada
persona)” En este sentido, este ejemplo es exactamente igual que el del “vaso
de leche”.
Sé que, en el fondo, no estoy usando la
suposición de que los ciudadanos X e Y coincidan en la definición de las
palabras “bien” y “mal”. Pero a pesar de esto, te cuento todo lo anterior
porque, precisamente, un relativista negaría la posibilidad de que se pudiera
dar tal coincidencia de significados, ya que, según él, hay tantos como
personas.
En consecuencia, nunca podríamos aspirar a las condiciones que tú propones (en
el párrafo señalado) a la hora de discutir con un relativista, porque, repito,
él jamás aceptará una idea de bien absoluto, sino relativo a lo que piense cada
individuo.
En definitiva, no digo que lo que explicas
en tu artículo esté mal, ni que los argumentos sean incorrectos, sino que a un
relativista no le resultarían convincentes (por lo que anteriormente he
descrito), y por tanto son ineficaces (como concluía en mi primera respuesta)
para evitar que un relativista use la teoría de la relatividad a su antojo.
Un saludo.
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