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Relativizando (Alejandro Gómez Yepes)

> Como ya dije, no soy experto conocedor de la Iglesia Católica pero según

> comentas en otro post, según el pensamiento católico:


> "El acto sexual es muy bueno y digno, consiste en una expresión y

> consumación de una entrega mutua total. ¿Cuál es el problema, entonces?

> La cuestión es que si esto se saca del ámbito al que verdaderamente

> pertenece (esa entrega total que supone el matrimonio), rebajamos la entidad

> de algo que por sí mismo es muy elevado y merece mucho respeto."


> "[El sexo fuera del matrimonio] sería algo así como renunciar a ver una buena

> película en condiciones, destrozándola con una calidad de imagen pésima y

> un mal sonido, que apenas permiten apreciar el verdadero contenido del film"


> Bien... para empezar me gustaría resaltar que la Iglesia establece una

> definición de sexo, matrimonio, etc. acorde con sus ideales. Pero puede

> ocurrir, y de hecho ocurre, que otras personas que no compartan sus ideales

> tengan otras definiciones igual de correctas acerca de estos términos, como

> parece que así sucede. Recordando tu analogía, "el verdadero contenido del

> film" no tiene por qué ser el mismo para todo el mundo....

 

Si realmente las definiciones de otras personas fuesen igual de correctas, entonces tendrías razón: no es malo tener relaciones antes de casarse, ni al margen de la reproducción de la especie. Pero, de igual manera, si no existen unas verdades más correctas que otras, nada sería malo ni bueno. Hay gente que cree que no hay nada malo en el homicidio… ¿no es esta definición del acto de asesinar menos correcta que otras?

 

Pues bien, entonces lo que debemos hacer es desplazar el objeto del debate a este asunto, es decir, discutir la validez del relativismo. De su veracidad o falsedad se desprenderá la conclusión aplicable a nuestro caso.

 

Te remito a estos dos artículos míos sobre el tema:

 

http://www.jovenesquepiensan.com/Paginas/Sub_136/Articulos/la_paradoja_del_relativismo_AGY.htm

 

http://www.jovenesquepiensan.com/Paginas/Sub_136/Articulos/relatividadvsrelativismo_AGY.htm

 

 

 

 


> Por poner un ejemplo, para mi el sexo es un acto producto de la atracción

> física o moral entre dos personas, y el matrimonio lo podría definir como el

> acto en el que dos personas (y no sólo un hombre y una mujer) se unen

> legalmente para formar (o no) una familia y desarrollar una vida juntos.


> Creo ke las definiciones anteriores, redactadas de una manera improvisada,

> son igual de válidas que las que pueda redactar o establecer otro tipo de

> organización, para la cual estas dos palabras signifiquen otro tipo de cosas.

> De hecho, el matrimonio civil es una cosa y el matrimonio católico es otra, y

> los dos son matrimonios igual de correctos......

 

De nuevo, esto nos lleva a al tema del relativismo, que es una cuestión básica sin cuya resolución no podremos avanzar mucho en este debate. Pues para poder llevar a cabo un intercambio comunicativo que lleve a algún lugar, los que dialogan deben delimitar previamente un conjunto de definiciones común a ellos dos, en base al cual puedan elaborar argumentos que ambos consideren razonables.

 

 


> Volviendo al tema, cada uno establece su propia definición de sexo de forma

> que disfrute (o no) de él como más le convenga, siempre que no perjudique

> física o moralmente a otra persona, de acuerdo con su ideología.

 

Si una ideología A es tal que su veracidad implica que otra ideología B es falsa, ¿cómo pueden ser ambas verdaderas simultáneamente? Si A dice que matar es incorrecto, y B dice que no, ¿es posible que los dos tengan razón?

 

 


> Con respecto al tema de si la monogamia o poligamia son válidas, correctas

> o no, me gustaría volver a citar tus palabras en otro post, realizando una

> analogía entre el sexo y la comida:


> "Los romanos, en sus espectaculares banquetes, se provocaban el vómito

> para poder seguir comiendo y disfrutar así tanto como quisiesen del placer de

> la comida. Esa actitud, ¿no te parece poco ética, en cuanto a que va contra la

> propia naturaleza del ser humano? Pues lo mismo pienso de tener relaciones

> sexuales fuera del matrimonio. Y no digamos ya si eliminamos la

> consecuencia totalmente natural que es la procreación."


> Bien... una vez comentados los aspectos éticos me gustaría comentar los

> aspectos físicos: el sexo es una actividad saludable (puede ser equivalente a

> otro deporte), que proporciona placer (miles de terminaciones nerviosas que

> estimulan a los participantes) y que practicado bien (no con personas cuya

> situación médica desconozcamos) no provoca lesiones. ¿Cómo vamos a

> compararla con lo que hacían los antiguos romanos, que acarrea un

> desgaste peligroso de los conductos digestivos que no están preparados

> para alojar jugos gástricos ácidos? Realizar estas acciones sabiendo que

> constituyen un daño directo para el organismo no me parece sano para el

> cuerpo.

 

Lo comentaba al margen del desgaste físico. En mi opinión, ese afán enfermizo por seguir comiendo (llegando a provocarse el vómito para poder continuar) es deplorable incluso si prescindimos de sus consecuencias para el organismo. Lo que no debemos ignorar es que es un comportamiento contrario a su fin. Emplear algo natural para un fin distinto de aquel para el que fue concebido supone ir en contra de su naturaleza, es decir, ir en contra de lo que él mismo es. Y encaminar algo contra su propio ser es destructivo, pues uno es lo que es en la medida en que se comporta como tal.

 

Ahora podemos aplicar el razonamiento a las relaciones conyugales. El placer consecuente no es malo (más bien, bueno), pero eliminar artificiosamente los demás elementos naturales (entre ellos el amor verdadero) que constituyen el acto sexual supone rebajar algo tan digno como el ser humano a la categoría de un objeto de usar y tirar, cuyo único fin sería proporcionarnos placer. Su significado real se desprende del hecho de que el amor es por definición una entrega completa, que por tanto comprende también una donación del propio cuerpo. Pero esa entrega no es completa si se ponen condiciones. Uno no ama realmente a otro si establece fronteras a su amor: te amaré mientras no ronques, te amaré mientras me digas cosas bonitas, te amaré mientras no tengas arrugas, te amaré durante este mes… De esta manera, la imposición de límites temporales (concretado en la ausencia de un compromiso de por vida formalizado en un matrimonio) a la entrega que constituiría el amor es el detonante de la licitud de tener relaciones en un contexto prematrimonial.

 

Y en cuanto al uso del preservativo… no me parece menos antinatural emplearlo con el único fin de obtener placer que la actitud de provocarse el vómito para seguir comiendo (prescindiendo incluso, insisto, de posibles daños físicos derivados de ello).

 

Saludos, y muchas gracias por tu colaboración y opiniones!

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