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Siempre ha sido un problema para la razón humana comprender fenómenos desprovistos de duración. Según la teoría de la relativiad, mientras más rápido se desplaza un objeto más lentamente avanzan los relojes que viajan con él y cuando la velocidad del objeto se aproxima a la velocidad de la luz cualquier intervalo de tiempo, medido en nuestro marco de referencia, tiende a una duración infinita medida en sus relojes. Simplemetne, para los objetos que se mueven a la velocidad de la luz (como los fotones) el tiempo no avanza y si el tiempo no avanza ellos son eternos. Por otra parte las distancias se hacen más pequeñas en la medida en que los objetos que las observan aumentan su velocidad, y cuando la velocidad del observador se acerca a la velocidad de la luz, cualquier distancia tiende a anulrse. Para los fotones no existe el espacio. Bastante fuera de nustro sentido común es que existan entidades para las cuales no existe ni el tiempo ni el espacio y nosotros sólo podamos observarlas moviendose a 300.000 kilómetros por segundo. Sin embargo este hecho aparentemetne paradójico es aceptado por todos los científicos. Porqué no pensar en la posibilidad de existencia de un campo de energía inmaterial inteligente que está en todas partes y en todo momento de nuestro universo y se manifiesta en la materia como vida?
Según B. Carter, nuestro universo debe tener aquellas propiedades que permitan que la vida se manifieste en él en algún período de su historia. Pero esto supone la existencia de la vida previa a nuestro universo. De lo contrsrio nuestro universo no podrìa saber como ser.
"Somos así porque la materia es así: La vida se adaptó a la materia" Brondon Carter. Si la vida se adaptó a nustro universo es porque ella existe fuera de él.
Finalemnte la física acepta la existencia de un campo de vacío que no ha podido explicar ni mucho menos de caracterizar y cuyas fluctuaciones cuánticas fueron la cáusa del bing-bang que generó nuestro universo. De modo que postular la existencia de un campo imaterial inteligente que anima a los seres vivos no es un problema metafísico sino necesariamente físico.
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